Restauración de escultura.  (www.fernandezlabaña.com)
 Restauración de escultura




 

 

Para la restauración de una escultura en madera policromada es fundamental conocer la ejecución de la obra, es decir, como esta realizada. Los más de quince años como restaurador, trece de los mismos en el Centro de restauración de la Región de Murcia, junto con la pasión que siento hacia las tallas en madera policromada, han servido para ir adquiriendo unos amplios conocimientos en el campo de escultura policroma. Sin dejar de lado, que gracias a la cercanía de tener un tío imaginero, así como buenos amigos escultores,  la realización de una escultura en madera policromada no ha sido ningún secreto para mí, sino todo lo contrario.

Fotografía con luz ultravioleta.  (www.fernandezlabaña.com)

Ante la restauración de una escultura, el primer paso es valorar que patologías presenta la obra y determinar sus causas. Solo de este modo se podrán aplicar unos tratamientos objetivos y ajustados a cada caso. 

Para ello, se realiza lo que se denomina "estudio científico", donde a través de distintas técnicas de análisis (examen en profundidad con distintos tipos de luz, fluorescencia ultravioleta, radiografía, endoscopia, análisis químico estratigráfico) es posible valorar los daños con exactitud, realizando de este modo la propuesta de intervención más adecuada en cada caso.

Este estudio es fundamental y básico antes de la intervención directa sobre la obra.

 

 Fotografía con luz ultravioleta para documentar los repintes existentes en la obra.

 

 

Las patologías que pueden afectar a una escultura en madera policromada pueden ser muchas y muy variadas, distinguiendo dos grandes grupos según su origen:

- Los daños originados desde el mismo interior de la obra o intrinsecos: que son producidos por un envejecimientos de los materiales originales o bien por la técnica del autor.

- Los daños originados desde el exterior o extrínsecos:  en su mayoría son provocados por el hombre, consecuencia de intervenciones desafortunadas provenientes del desconocimiento sobre la obra y su autor, piezas claves a la hora de restaurar una escultura. En este segundo apartado también habría que incluir los daños provocados por humedades o cambios bruscos e inadecuados en la temperatura y humedad del ambiente que rodea la obra en su lugar de exposición o deposito, encontrándose casi siempre  las decisiones humanas en la causa.

 

Patologías más habituales que pueden afectar a una escultura en madera policromada:

1. Soporte atacado por insectos xilófagos.

Ataque de insectos xilófagos.  (www.fernandezlabaña.com)Los siglos, el estado de conservación de la obra y sobre todo la ubicación de la pieza, son los aspectos más notables a la hora de facilitar un ataque de insectos xilófagos. Si una escultura se encuentra en una iglesia donde los bancos de madera están afectados por los insectos xilófagos, solo será cuestión de tiempo que también se infecten. Por otro lado, hay que señalar que si la escultura ya posee agujeros de anteriores ataques o grietas debido a su mal estado de conservación, se facilita al insecto el camino para que pueda depositar los huevos e infectar la obra nuevamente, siendo recomendable el sellado de todo orificio en la superficie.

Importante ataque de insectos xilófagos en una peana de madera.

 

Actualmente, los dos métodos más generalizados para la erradicación de estos ataques son:

a) La desinsectación por anoxia.

Esta se basa en la sustitución, en atmósfera cerrada, del oxigeno por un gas inerte durante un periodo de tiempo determinado. Es un sistema que presenta un éxito asegurado del 100%, pero no muy utilizado debido a su elevado coste, por lo que solo los grandes Centros de Restauración de Instituciones oficiales lo suelen utilizar.

Aunque hay que señalar que el tratamiento solo es curativo, no preventivo, pudiendo infectarse nuevamente  la obra si vuelve a un lugar donde existe un ataque de este tipo de insectos.

 

Inyección cotra el ataque de insectos xilófagos.  (www.fernandezlabaña.com)b) La desinsectación por inyección es el método más generalizado y utilizado en los talleres de restauración.

Consiste en la inyección de un agente insecticida que se encuentra disuelto en un disolvente de alta retención y muy penetrante, que se acompaña de un posterior embolsado de la obra para aumentar los efectos del agente químico en el ambiente.

Aunque no es tan rotundamente efectivo como el primero, gracias a la aparición de nuevos productos, su aplicación en la época del año adecuada y a la experiencia del restaurador, se consiguen resultados más que aceptables.

Y además, hay que señalar que este tratamiento es, además de curativo, preventivo, ya que deja impregnada la madera, protegiéndola de futuros ataques de insectos xilófagos, repeliendo nuevos ataques.

 

                                                                              

2. La presencia de grietas.

La aparición de grietas es una de las patologías más comunes en la escultura en madera, no importando la época de la construcción de la obra para su aparición. Siendo muy habitual en la imaginería religiosa realizada a partir de los años 40 de pasado siglo XX, donde la carencia económica del momento hizo utilizar materiales de baja calidad a muchísimos escultores e imagineros. Encontrándonos maderas poco curadas, lo que unido a adhesivos de relativo poder de adhesión, han provocado la aparición prematura de este tipo daños.

Pueden ser de dos tipos según su origen:

a) Grietas como consecuencia de los movimientos naturales de la madera.

Aparecen como consecuencia de los movimientos naturales del soporte debido a los cambios naturales de humedad relativa en el ambiente donde se encuentra la obra. Se consideran normales y no suelen producir un daño grave.

b) Grietas como consecuencia del desencolado de los tablones que forman la estructura, denominadas también grietas estructurales. Siendo las que mayores problemas acarrean, pudiendo partir en trozos la talla.

Tienen su origen en la separación de los tablones de madera que forman la escultura, coincidiendo con las uniones de estos. Pueden estar causadas por la perdida de adhesión del adhesivo utilizado en el encolado de las maderas o por una deficiente técnica de ejecución del escultor.

 

 Grietas como consecuencia de los movimientos naturales de la madera.  (www.fernandezlabaña.com)                      Grietas como consecuencia del desencolado de los tablones que forman la imagen.  (www.fernandezlabaña.com)

Grietas por movimientos de la madera                                                   Grietas por desencolado de tablones

 

En restauración, estas grietas son irreversibles, por lo que el único tratamiento que queda es decidir si se actúa sobre ellas o no. Existiendo en la actualidad distintas tendencias y opiniones, donde creo que es básico tener en cuenta el uso y destino de la obra.

Personalmente soy partidario de que, como mínimo, hay que sellarlas, evitando así un hueco ideal para la anidación de insectos.

También, y en casos extremos donde la existencia de importantes grietas puede significar la pervivencia de la obra, se debe de aplicar un proceso denominado "cosido", que se realiza mediante espigas de madera más dura que la original para impedir que las dos piezas de madera afectadas continúen abriéndose.

 

3. Falta de adhesión entre estratos.

Patología muy común en la escultura barroca, no es sino una pérdida del poder adhesivo del aglutinante utilizado en los distintos estratos que se encuentran sobre la madera. Apareciendo, sobre todo, en la capa de aparejo, provocando el desprendimiento de distintas zonas a la menor vibración, dejando al descubierto la madera subyacente.

Las obras que presentan este daño deben ser tratadas a la mayor brevedad posible con tratamientos de urgencia que protejan la zona y eviten más desprendimientos, realizándose a continuación una consolidación.

Este daño se suele frenar mediante un proceso de consolidación puntual en el que se inyecta un adhesivo determinado, ayudándose de presión y, a veces, calor.

 

Desprendimiento de estratos.  (www.fernandezlabaña.com)          Desprendimiento de estratos.  (www.fernandezlabaña.com)

Dos detalles de la pérdida del poder adhesivo de los estratos y su consecuencia final, el desprendimiento de los mismos.

 

4. Faltas de soporte.

Podemos definirlas como la usencia de un fragmento de la escultura, siendo lo habitual que estas pérdidas se produzcan, casi siempre, como consecuencia de la intervención del hombre (traslados, procesiones, roces, golpes, agresiones vandálicas, etc.) 

En la escultura se muestran como pérdidas de dedos, manos, elementos salientes de mantos o túnicas, etc.

 

 Faltas de soporte.  (www.fernandezlabaña.com)

 Falta del dedo pulgar de una mano.

 

Dependiendo del uso y destino de la obra, así como la existencia de documentación gráfica de la obra antes de perder el elemento, se deberá, o no, realizar la reposición.

En la actualidad la falta de soporte se puede rehacer con el mismo material original de la obra, usando maderas curadas o con resinas epoxídicas de probada experiencia que facilitan enormemente la tarea del restaurador.

 

5. Abrasión de la policromía.

Como consecuencia de limpiezas inadecuadas, siempre realizadas por manos inexpertas, muchas obras escultóricas de nuestro patrimonio presentan este daño.

Abrasión de la policromía como consecuencia de limpiezas extremas e inadecuadas.

Se trata, como su nombre indica, de una abrasión directa sobre la capa de policromía, adelgazando esta y llegando, en casos extremos, a dejar ver la propia capa de yeso subyacente o incluso la madera. Variando enormemente de unas obras a otras, viéndose aumentadas por la particular técnica de cada escultor al policromar sus obras.

Su tratamiento es particular, pues dependiendo del uso y destino de la obra y de la extensión de la abrasión, se puede o no, realizar una reintegración cromática que disimule óptimamente este daño.

También aquí es importante la existencia de una documentación gráfica que pueda ayudar al restaurador a ajustar al máximo la reintegración en el caso de grandes extensiones o de elementos decorativos, como por ejemplo las estofas de mantos y túnicas.

 

Caso extremo de abrasión de la policromía en una obra, como consecuencia de limpiezas incorrectas, dejando al descubierto la propia madera subyacente.

 

 

6. Repintes

Problemática existente en la practica totalidad de la obra escultórica y que consiste en la aplicación de un color para cubrir una falta en la policromía original. Lo habitual es que están realizados por manos inexpertas, con materiales incorrectos y sin ajustarse cromáticamente al original.

Muchos de ellos se pueden observar en un exhaustivo examen de la obra, ya que su distinto color  difiere del original, siendo  claramente visibles. Aunque es mediante la fluorescencia ultravioleta que emite la obra al ser expuesta a este tipo de luz, la que permite una exacta detección y localización.

En la fase de limpieza son eliminados completamente, siendo bastante habitual que el repinte cubra gran parte de la policromía original, habiendo sido extendido mucho más allá de la falta de color existente.

 

 Repintes vistos con luz ultravioleta.  (www.fernandezlabaña.com)

 Detección de repintes en los dedos meñique y corazón a través de la luz ultravioleta.

 

7. Barnices oxidados

Durante su vida, una obra sufre multitud de intervenciones, siendo la aplicación de barnices una fase común y repetida. Barnizados aplicados con la finalidad de subir el tono de los colores apagados, aportando al tiempo un mayor brillo a la policromía. Este barniz, con el paso de los años termina oxidándose, envejeciendo, y por tanto, amarilleando, creando una veladura de color oscuro sobre las obras, ocultando los colores originales, llegando a veces a alterar notablemente una obra.

 

 Eliminación de un barniz oxidado I.  (www.fernandezlabaña.com)          Eliminación de un barniz oxidado III.  (www.fernandezlabaña.com)          Eliminación de un barniz oxidado V.  (www.fernandezlabaña.com)

Eliminación de un barniz oxidados durante el proceso de limpieza.

 

Tan importante es eliminarlo durante la intervención para recuperar los colores originales como su posterior aplicación de nuevo, ya que de este modo, la suciedad ambiental, grasas y humos se depositarán directamente sobre el barniz y no sobre la policromía, quedando protegida ésta. De este modo, cuando haya que volver a intervenir la obra, se facilitará al restaurador la fase de limpieza, ya que solamente habrá que retirar la capa de barniz sin intervenir directamente sobre la delicada y valiosa policromía.

 

 

8. Suciedad generalizada

Suciedad generalizada.  (www.fernandezlabaña.com)

Podríamos denominar esta suciedad como el polvo, grasas, humos y polución atmosférica, que se va depositando a lo largo del tiempo sobre una obra, creando un estrato que apaga y desvirtúa los colores originales de la obra.

Su eliminación es muy delicada cuando se ha depositado directamente sobre los colores, no existiendo de por medio una capa de barniz.

 

 

 

 

 Aspecto de una policromía que se encuentra sucia y apagada

como efecto de la suciedad generalizada depositada sobre ella.

 

 

 

9. Repolicromía

Se podría definir como un repinte generalizado, ya que suele cubrir prácticamente toda la policromía original. A veces puede incluir, además, un estrato propio de aparejo o yeso. Con lo que su retirada se hace aún más laboriosa y delicada.

Siempre aplicadas en intervenciones desafortunadas y la mayoría de los casos realizadas por escultores o aficionados sin ninguna formación académica en restauración, cuya único fin es el de subsanar distintas patologías, aplicando un nuevo color a la imagen, "maquillando" de este modo la problemática existente.

Desafortunadamente, la repolicromía sobre una policromía original desvirtúa la obra de arte, ya que los colores de ésta son cambiados al gusto de una persona sin el más mínimo respeto hacia los colores originales que el autor de la obra aplicó en su momento.

En lo que respecta a su eliminación, son todo un reto para el restaurador ya que existen distintos factores (antigüedad de la policromía original, técnica de esta, antigüedad y técnica de la nueva policromía) que serán determinantes a la hora de su eliminación, complicando notablemente el proceso. Afortunadamente, la experiencia, unida a los modernos sistemas de limpieza, permiten que el restaurador sea capaz de eliminar la gran mayoría de repolicromías, volviéndose a recuperar los colores originales, tristemente ocultados durante años o siglos.

 

Eliminación de una repolicromía mediante limpieza físico-química.  (www.fernandezlabaña.com)

Detalle de la eliminación de una repolicromía, dejando al descubierto la policromía original que se encontraba debajo.

 

 

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